Alerones, alerones de maletero y spoilers
Entre un becquet y un alerón, la diferencia no es de estilo: el becquet prolonga la carrocería y modifica el flujo en el borde de salida; el alerón es un perfil sostenido por soportes, dentro del flujo libre, y genera una verdadera carga aerodinámica.
La carga aerodinámica se regula
Un alerón GT con incidencia regulable solo resulta útil si se ajusta. Un ángulo excesivo crea resistencia y frena al final de la recta sin añadir adherencia útil; con muy poco ángulo, no sirve de nada. Además, una carga trasera sin carga delantera hace que el coche subvire: el equilibrio debe plantearse en ambos ejes.
Fijación: el punto que se suele descuidar
Un alerón ejerce mucha fuerza sobre el maletero. Las placas de reparto y las contraplacas no son un lujo: sin ellas, la chapa del maletero se deforma y acaba doblándose alrededor de los taladros.
En carretera
Un alerón que sobresale del gálibo o presenta aristas cortantes es motivo de rechazo en la inspección técnica.