Racores y adaptadores de freno
Sirve para pasar de una rosca a otra, derivar una línea o modificar su recorrido. Es la pieza que uno olvida pedir y que deja el coche inmovilizado durante una semana.
¿Cóncavo o convexo? La causa n.º 1 de las fugas
Un racor de freno sella mediante una superficie cónica, no mediante la rosca. Hace falta un cono convexo dentro de un alojamiento cóncavo. Dos superficies convexas atornilladas una contra otra tendrán fugas independientemente del apriete, y apretar más solo daña ambas piezas.
Las roscas habituales
M10x1,0 en la mayoría de los coches japoneses, M10x1,25 en parte de los europeos, 3/8" UNF en el material de competición anglosajón (Wilwood, AP Racing). Un freno de mano hidráulico suele combinar las tres: cuenta con los adaptadores desde el momento de hacer el pedido.
Las tes de 3 vías
Derivan la línea trasera hacia las dos pinzas. Comprueba la orientación de las superficies de asiento en cada una de las tres salidas, ya que no siempre son idénticas.

